CAPÍTULO 1
Clase de 2ºB del CEIP Ntra. Sra. de la Asunción (Jumilla)
Clase de 2ºB del CEIP Ntra. Sra. de la Asunción (Jumilla)
Cuando terminó de desayunar fue, como siempre, a beber un poco de agua, antes de dar su paseo y fue entonces cuando se dio cuenta que la puerta estaba abierta.
- ¿Qué habrá ahí afuera? Pensó nuestro amigo.
Sus patas, poco a poco, le llevaron hacia la puerta: pues nadie, no había nadie, así que continuó su paseo, pero esta vez, por sitios distintos. Él era pequeño cuando lo llevaron a esa nueva casa pero no recordaba que el suelo estuviese tan duro, sus pasos eran cortos porque no quería perderse nada, vio a lo lejos a unas jirafas que le resultaron familiares porque a veces, su amigo tigre las había señalado cuando charlaban por la tarde, él decía que tenían el cuello tan largo porque eran muy curiosas y querían enterarse de todo. No sé si serán curiosas pero se están comiendo unas cosas verdes que se ven realmente asquerosas, pensó.
Siguió caminando por ese sitio tan duro y notó que le dolía un poco su pata ¡vaya, una piedra! La piedra estaba clavada en su pata y él no podía quitarla, pero tenía tantas ganas de saber lo que había por ahí que siguió caminando. Era temprano, así que muchos animales aún no se habían despertado. Pasó junto a la vivienda del rinoceronte pero éste roncaba muchísimo así que decidió no molestarlo y después observó a un hombre de traje gris, con un cubo en la mano, que echaba comida a unas ardillas, iba a saludarlo pero pensó que despertaría a rinoceronte, así que siguió su camino.
- ¿Dónde estarán aquí los árboles? Pensó. Era de lo poco que se acordaba de cuando era pequeño: había mucho espacio para correr y árboles para jugar.
Estaba aún pensando en eso cuando oyó un gran grito: ¡Ahhhhhhhh! Y él le saludó: ¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr! Pero aquel hombre no siguió la conversación y salió corriendo, le persiguió durante un rato hasta que otra cosa llamó su atención: era un enorme cartel y ponía algo, pero él no sabía leer, en su antigua casa no había carteles y no lo necesitó nunca, ¿qué pondría allí? Era algo parecido a su conocida serpiente y a esos aros que le daban a los monos para jugar y que no le dejaban tomar su siesta…


Tutora: Carmen Martínez Quesada
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