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Un mundo nuevo.1




CAPÍTULO 1

Clase de 4ºA del CEIP Cierva Peñafiel (Murcia)



Un día, en una callejuela oscura de mi ciudad, paseaba un grupo de niños y observaron a un señor extraño.

Parecía venir de un mundo diferente. Entonces el hombre se metió por un callejón muy estrecho, que era un pasadizo.


Los niños decidieron seguirle, y cual fue la sorpresa, que al final del pasadizo había una luz muy brillante.

Todos se asustaron, pero decidieron seguir al hombre que se dirigía hacia la luz.





La luz era un portal mágico que los transportó a todos a un lugar diferente y extraño.






Los árboles tenían piernas, podían cambiar de sitio a su antojo, las nubes eran de algodón de azúcar, los ríos eran de chocolate, las casitas de chuches, las aves cambiaban de color,



los animales hablaban con las personas, las bicis y los patines volaban.


-¡Cómo mola! –exclamaron Rubén, Damián, Charlot, Elisabeth y María.


Tutora: Antonia Sanz Guerrero

Un mundo nuevo. (Cap. 2)

CAPÍTULO 2
                            Clase de 4ºC del CEIP Monte Anaor (Alguazas)


 Todos estaban encantados con lo que veían a su alrededor. ¡Era un mundo fantástico! ¡Nunca habían visto nada igual!

De repente, Damián preguntó:
         -      ¿Dónde se ha metido el señor extraño?

Y Charlot contestó:

-      ¿Por qué no vamos a buscarlo?

-      ¡Sí, vamos! – contestaron todos a la vez.

Comenzaron a caminar por la orilla del río de chocolate y de pronto vieron al señor extraño que estaba al otro lado.


Para cruzar, Charlot y Damián cogieron unos patines voladores muy chulis. Y Elisabeth y María subieron en unos cisnes de colores que había en la orilla del río.


Por su parte, Rubén eligió una tortuga que tenía el caparazón multicolor. Y mientras avanzaba, como era muy glotón, iba comiendo chocolate.



Mientras cruzaban, uno de los cisnes le preguntó a María:

-      ¿De dónde venís?

-      Somos humanos y venimos del planeta Tierra – le contestó la niña.

Elisabeth le dijo a su cisne que iban siguiendo a un personaje extraño que llevaba un sombrero de pico, un traje plateado que parecía espacial y una capa azul.

Entonces el animal le contestó que se refería al rey Kirón que gobernaba Chuchelandia desde hacía mucho tiempo.

Al llegar a la orilla, los animales se despidieron de los niños y les desearon buena suerte.

Los niños continuaron por el camino con árboles de piruleta en busca del rey Kirón.

Cuando ya llevaban un rato caminando se encontraron una casita con forma de madalena. Se detuvieron, y del interior salieron unos personajes muy graciosos.

Todos se quedaron sorprendidos al verse. En ese instante Damián reaccionó y preguntó:

-      ¿Quiénes sois?

-      Somos chipicaos y vivimos aquí desde hace miles de años. Y nos encargamos de hacer los dulces y casas de chuches que estáis viendo.

-      ¡Qué bien! ¡Cuando se enteren nuestros compañeros del cole…! – dijo Rubén.

-      ¡Nooo! ¡No podéis contar nada de lo que veis aquí! Si ocurriera, nuestro mundo desaparecería.

Los chipicaos hicieron prometer a los niños que no contarían nada de lo que habían visto allí. Y que el rey Kirón al que iban buscando vivía en lo alto de la colina que había bajo el arcoíris.

Después de la conversación, los chipicaos invitaron a merendar a los niños y cuando acabaron se despidieron y fueron en la dirección que les indicaron sus nuevos amigos.


Tutora: Mª Carmen Gil de Haro.

Un mundo nuevo. Capítulo 3


Clase de 4º B del CEIP Comarcal de Totana (Murcia)
Tutora:  Mª Encarnación Martínez Espinosa

Caminaron durante una hora hasta que anocheció y se encontraron con dos portales caramelizados.
En un portal se divisaba el bosque de los espejismos y en el otro un lago de gelatina.

Sorprendidos y confusos no sabían que portal elegir para pasar María dijo:
-¿Por qué no lo echamos a suerte con esta moneda de chocolate que me he encontrado?
- ¡Estupenda  idea!-Contestaron todos a coro.
-Si sale cara entraremos en el bosque de los espejismos y si sale cruz en un lago de gelatina.- Dijo María.
María lanzó la moneda, salió cara y automáticamente fueron transportados a un gran bosque de cielo verde, con un camino a cuyos lados se encontraban árboles de diversos colores, que en realidad  eran los súbditos del Rey Kirón.

Al fondo de divisaba un arco iris de vivos colores bajo el cual estaba la colina de la que les había hablado los Chipicaos y un personaje cuyo tronco era un tablero de ajedrez, sus extremidades consistían en piezas de ajedrez y su cabeza redonda como una mandala .

Comenzó a articular unas palabras sorprendentes:
-Hola soy el duque del Jaque Mate, ¿Quiénes sois vosotros?-Preguntó el duque.

-Hola yo soy María, ella es Elisabeth, él es Damián, ella Charlot y él Rubén.-Contestó María.
-¿Qué hay que hacer para ver al rey Kirón?-Le pregunto Damián.
-Hay que resolver la siguiente adivinanza, y jugar al ajedrez conmigo.-Le respondió el duque.
- ¡Adelante dijo Charlot seguro que será fácil! -Exclamó Charlot chuleándose.
-Es lo mismo cueva, fue vivienda y seguro que un hogar, fue la primera vivienda que pudimos antaño encontrar- dijo el duque.
-¡La caverna! -Dijo Rubén.

Jugaron al ajedrez y ganaron los niños,el gran duque quedó derrotado y no tuvo más remedio que acompañarlos al castillo en donde vivía el rey Kirón.